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martes, 17 de abril de 2012

Hacia una comprensión de la Shoa


Casi 60 años pasaron desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y de la caída del nazismo. Sin embargo la herida del Holocausto sigue abierta en el cuerpo del pueblo judío, como así también la polémica. ¿Cómo fue posible? ¿Por qué no se resistieron? ¿Por qué no se rebelaron? ¿Sabían los aliados lo que estaba ocurriendo? Preguntas y más preguntas, interrogantes y más interrogantes. Mientras tanto, los sobrevivientes van muriendo, los asesinos siguen escapando al castigo y las voces negadoras de la Shoa cada vez cobran más fuerza.

Tras muchos años de estudiar el tema, he llegado a algunas conclusiones que considero que son las más aproximadas a una explicación del Holocausto. No digo que sean verdades absolutas ni que sean la respuesta definitiva, sino que son algunos elementos que el día de mañana podrá servir para entender lo ocurrido y evitar que vuelva a ocurrir.

¿Fue un suceso único en la historia Judía?
Entre los siglos XI y XIII, durante las Cruzadas, 150 comunidades judías del Valle del Rin, más cinco importantes comunidades inglesas fueron arrasadas. El número de víctimas se calcula en unos 170.000 entre una población judía en Europa estimada en unos tres millones y medio de individuos.
Por la plaga desatada en el siglo XIV (la Peste Negra o peste bubónica), los judíos, acusados de haberla provocado, fueron masacrados en Francia, Alemania, Austria, Bohemia e Italia (cantidad de víctimas calculadas: unas 280.000).

La Inquisición española es considerada responsable directa de la muerte de más de 100.000 judíos.
Los cosacos de Chmelnicki, entre los años 1648/54 asesinaron a más de 100.000 judíos en Podolia, Wolinia y la Ucrania polaca (en esa época vivían en Polonia unos 800.000 judíos). Masacres, persecuciones, acusaciones.

Vemos que son una constante en la historia judía. Desde este aspecto la Shoa no tiene nada de original, nada de nuevo, pero… fue en nuestros tiempos, todos conocemos a alguien con un número tatuado, sobre todo acá en Israel, todos conocemos historias de primera mano, relatadas por sus protagonistas, y ese es uno de los factores que hacen diferente a la Shoa. No leemos acerca de ella en viejos libros de historia, sino que podemos recorrer los lugares en que ocurrió la tragedia y ver todavía las huellas de la misma.

Otro factor es que en los casos anteriores existía la opción de la conversión, mientras que los nazis enviaron a las cámaras de gas a cristianos profesantes (incluso curas y monjas) porque descendían de judíos. Tenemos que remontarnos a los tiempos de Ester para hallar un paralelo de esta furia asesina. También Hamán quiso exterminar a todos los judíos sin que importara su religión.

Si quisiéramos buscarle una explicación a la Shoa, también tendríamos que encontrársela a las otras masacres: odio religioso, codicia por los bienes judíos, endeudamiento de los nobles con los prestamistas judíos, etc., todo esto sirvió como detonante, y al mismo tiempo sentó las bases “morales” para la actuación del nazismo, proporcionando a Hitler y sus secuaces la impunidad basada en 2000 años de historia sangrienta.

Metodología del asesinato
Otra diferencia con las masacres anteriores es la metodología aplicada.

Mientras que en los casos anteriores las turbas se lanzaban sobre los judíos, degollándolos sin piedad, o tribunales secretos arrancaban confesiones por medio de la tortura y juzgaban a sus víctimas, condenándolas en base a esas confesiones, los nazis aplicaron todos sus recursos humanos y técnicos en su tarea.

Inclusive se puede hablar del uso de la psicología para preparar a sus víctimas y asegurarse su docilidad. Sería muy largo explicar todos los pasos que seguían los nazis, pero se puede hacer un resumen.
Antes que nada debo aclarar que en Europa Oriental aplicaron un método diferente al aplicado en Occidente.
Vamos a hablar primero de Europa Oriental, donde se encontraban las concentraciones más grandes de judíos.

El eje de la vida judía en Polonia, Rumania, etc., estaba centrado en el Shtetl, el pequeño pueblito tan conocido a través de las historias de Sholem Aleijem y Mendele Mojer Sforim. Cuando las fuerzas nazis entraban a estos villorrios, lo primero que hacían era ejecutar a los dirigentes de las comunidades, descabezándolas. Luego todos los habitantes eran forzados a abandonar el lugar donde habían vivido por generaciones, para ser conducidos a las grandes ciudades como Varsovia, Cracovia, Lodz, etc. Sin dirigentes, desarraigados, se veían enfrentados a lo desconocido.

En las ciudades, ante la notable afluencia de judíos de los alrededores, estallaban motines “espontáneos” (organizados por los mismos alemanes con la complicidad de los antisemitas locales), por lo que los nazis, para “proteger” a los judíos, los confinaban en sectores determinados de la ciudad, y es ahí donde los judíos de Polonia, Lituania, etc., encontraban algo que les era familiar, algo a lo que estaban acostumbrados, el ghetto. “Si había un ghetto, es que no pasaba nada raro”, pensaban. Luego los nazis designaban los Judenrat, los Consejos Judíos, integrados por notables de la comunidad, creando así entre las masas la ilusión de un autogobierno.

Poco a poco las condiciones en los ghettos iban empeorando. Y es entonces cuando los nazis ponen en práctica la segunda parte de su plan: el reclutamiento de mano de obra esclava para las diversas fábricas. Para ello obligan a los Judenrat a elaborar padrones de personas aptas para el trabajo, a las cuales se provee de cartillas en las que consta que son obreros de algunos de los muchos establecimientos. Y es aquí cuando comienza un juego verdaderamente macabro, destinado a hacer desaparecer los últimos vestigios de fuerza moral en los judíos. Se inician las deportaciones con destino desconocido. Al principio los deportados son los que carecen de la mencionada cartilla. Los afortunados, junto con sus familias, permanecen a salvo. Pero un día comienza a circular el rumor de que saldrá un nuevo tipo de cartilla que reemplazará al anterior, rumor que es confirmado por el Judenrat. Hay quienes dicen que la nueva cartilla no es otra cosa que una trampa para atrapar a los que no están empadronados, y se aferran a la cartilla original, mientras que otros optan por cambiar. Se produce una redada y los que poseen la nueva cartilla están a salvo, mientras que los otros son deportados. Tras unos días de tranquilidad, hay otra redada y sin que importe la cartilla que poseen, los que son capturados desaparecen. Y otra vez el juego vuelve a comenzar. Esto va minando la resistencia moral de las víctimas, las que en definitiva terminan entregándose a su destino.
Desaparición de dirigentes, desarraigo, pogroms, el retorno del ghetto, “autogobierno”, el juego de las cartillas, todo eso elimina cualquier atisbo de rebelión.

Y por fin viene la gran comedia del transporte hacia “los campos de trabajo en el este”. Es la posibilidad de salir del ghetto e iniciar una nueva vida en “territorios autónomos”, alejándose para siempre de los cadáveres en las calles y el terror nocturno. Y los trenes de ganado parten hacia los campos de exterminio.

Al llegar no se les da tiempo de reaccionar. Las familias son separadas con una celeridad pasmosa. Luego viene la primera selección. Los que van a las cámaras se ven bombardeados hasta el último momento con mentiras en las que prefieren creer. Hay oficiales nazis que piden enfermeras, peluqueros, sastres, y las pobres víctimas creen que hay una posibilidad. Les entregan el jabón, que nadie examina (solo unos pocos se dan cuenta que son trozos de piedra) y se produce la entrada a las cámaras. Es el fin.

En Europa Occidental la metodología es distinta. El judío no es tan fácilmente identificable, pues está asimilado a la sociedad circundante. Pero los nazis encuentran la forma de reconocer a sus víctimas. En cada ciudad se abren centros para gestionar los nuevos documentos de identidad. Cada uno debe llenar un cuestionario aparentemente anodino: nombre, apellido, dirección, profesión y… religión que profesa (hay un apartado que dice: “En caso de no profesar ninguna religión, ¿sus padres profesaban alguna?”). Así son identificados los judíos.

Al judío francés u holandés no se lo puede encerrar en un ghetto. Se lo señala con la estrella amarilla y se lo excluye de la actividad pública y comercial, de las escuelas, de las profesiones liberales. Se lo va estrangulando económicamente. Luego es llevado a campos de tránsito donde cada familia continua unida, hay escuelas y actividades culturales. Hasta que un día se lo hace subir a un tren de pasajeros con todas las comodidades de un tren común, con destino a… la muerte.

Uno de estos trenes se detuvo en una ocasión en una estación alemana. Una mujer aria pura, esposa de un héroe de la Luftwaffe, subió por error con sus dos hijos al convoy. Cuando se quiso dar cuenta, había llegado a Treblinka. De nada le valió mostrar sus documentos y los de sus hijos. Lo que estaba ocurriendo en el lugar era secreto, así que fue gaseada junto con sus hijos… como los judíos.

Como detalle debo agregar que el porcentaje de sobrevivientes más grande se da entre los judíos de Europa Oriental, por una razón muy simple. El judío del este está acostumbrado a luchar con uñas y dientes para sobrevivir desde hace generaciones, está acostumbrado a verse despreciado, golpeado, humillado, y tiene la fuerza necesaria para resistir, el instinto para sobrevivir, mientras que el judío del oeste se ve arrancado de un mundo en el que no se diferenciaba del no judío, para verse arrojado a un infierno que nunca había imaginado. Este hombre, que a lo mejor vivía en el mejor barrio parisino, enviaba a sus hijos a la más exclusiva de las escuelas, se ve de pronto transformado en un simple número, se ve degradado, rebajado, entonces se abandona a la muerte, cuando no se suicida directamente.

¿Los aliados dónde estaban?
Es evidente que desde la asunción de Hitler al poder el mundo entero veía venir la tormenta. En “Mi lucha” ya se habla de suprimir a los judíos.

Pero las potencias de entonces se mantuvieron indiferentes.
Nada se dijo de las leyes raciales, nada se dijo cuando “la Noche de los Cristales”, el barco “St. Louis” con su triste carga de casi mil refugiados, tras deambular por medio mundo, debió volver a Hamburgo, pues nadie quería a esos judíos (el gobierno de EEUU, inspirado por Joseph Kennedy, padre de John y conocido germanófilo, presionó al gobierno cubano para que no permitiera el desembarco de los refugiados), los aliados interceptaron informes de los Einsartzgruppen que daban cuenta de los fusilamientos en Rusia y las cantidades de víctimas, hay numerosas fotos aéreas de Auschwitz, el suicidio de Zigelboim en Inglaterra fue en vano, nadie quería escuchar el informe de los exterminios, la Cruz Roja visitaba ghettos y campos como Therezinstadt y aceptaban la palabra de los alemanes, sin escuchar a las víctimas y fue el general Patton el que dijo, al liberar Mauthausen:Tendríamos que haber llegado dos días más tarde”, Suiza devolvió a los judíos que cruzaban sus fronteras, Suecia realizaba negocios con Alemania, la Ford era socia de la Volkswagen y hacía grandes negocios con Alemania, mientras los soldados americanos morían en África, en Italia y en Normandía, el Vaticano callaba, aunque muchos cristianos iban a las cámaras de gas como judíos, mientras aplaudía que en Dresde se hubiera consagrado una iglesia a nombre de Hitler.

El mundo sabía, el mundo era indiferente, el mundo era cómplice.

De resistencia y resistentes
Mucho se habla de la falta de resistencia por parte de los judíos. Sin embargo no es tan así.
Si bien los actos de rebelión armada fueron pocos, hubo otros actos que pueden ser catalogados de resistencia.

En los ghettos se efectuaban ceremonias religiosas (prohibidas por los nazis), había ieshivot, los movimientos sionistas montaron escuelas y entrenaban a futuros jalutzim, historiadores como Ringelblum llevaban diarios donde se narraban los sucesos en los ghettos (estos diarios, junto con declaraciones de sobrevivientes, sirvieron para reconstruir la historia del Ghetto de Varsovia), en los orfanatos se trataba de mantener una chispa de esperanza en los niños, los dibujantes del “taller de arte” de Therezinstadt ilustraron con sus dibujos clandestinos la verdad sobre este “ghetto modelo” creado por los nazis para engañar al mundo.

Todas estas pueden también ser consideradas formas de resistencia tan válidas como la lucha armada.

Conclusión
No fue un caso único en la historia judía, pero por la forma en que fue llevado a cabo, asume características particulares.

¿Por qué se produjo? Causas económicas, políticas, y por sobre todas las cosas, como dije antes, 2000 años de antisemitismo, que le dieron la base moral al nazismo para actuar.

Una de las consecuencias visibles de la Shoa es que la situación de los sobrevivientes en una Europa que se había convertido en un inmenso cementerio hizo perentorio el dar una solución para esta gente, y sirvió como factor de presión para que las Naciones Unidas terminaran votando la Partición de Palestina y el nacimiento de un estado judío. No fue el único factor, pero si uno de los más importantes.

Repito lo dicho al principio de este artículo. Hubo muchas masacres a lo largo de la historia judía. Pero la Shoa nos duele más porque está cercana a nosotros en el tiempo, porque conocemos sobrevivientes, porque sabemos sus historias ya que nos las narraron en directo, sabemos los nombres de nuestros parientes asesinados y vemos sus rostros en alguna fotografía borrosa. Y está en nosotros no permitir que esos rostros pierdan un día sus nombres.

Autor: Israel Winicki
Fuente: http://www.porisrael.org/

jueves, 17 de junio de 2010

"Apoyemos a Israel, si ellos caen, todos caemos"




Aznar firma este jueves un artículo en The Times sobre la cuestión de Israel que es tan claro que no se puede por menos que desear que llegue a manos de algunos compañeros de partido que, como Gallardón, han demostrado recientemente su ignorancia e incluso su mala fe en este aspecto tan destacado de la política internacional.

Quizá pensando en este caso o en otros similares Aznar empieza reconociendo que "desde hace mucho defender a Israel no ha estado de moda en Europa", algo que ha empeorado desde el incidente del Mavi Marmara, ahora "es difícil encontrar una casa más impopular que defender".

Por supuesto Aznar admite que algo así no debería haber ocurrido, al menos en un "mundo ideal" en el que tampoco habría habido activistas violentos o incluso todo un estado como Turquía que traicionase a su aliado.

El ex presidente del Gobierno y Presidente de Honor del Partido Popular asegura que "en nuestras relaciones con Israel, debemos despejar la niebla roja de ira que con demasiada frecuencia nubla nuestro juicio" y valorar algunos hechos como que Israel es un estado democrático creado por una decisión de la ONU, es decir, con toda la legitimidad; o que es una nación plenamente occidental y normal, pero que se enfrenta a una situación absolutamente anormal: tener que luchar, 62 años después de su creación, por su propia supervivencia.

Aznar recuerda además que el gran problema de Israel y la región no es la relación del estado judío y los palestinos, un problema "cuyos parámetros de solución están claros, por muy difícil que sea para los partes cerrar un acuerdo definitivo", sino el "crecimiento de un islamismo radical que ve en la destrucción de Israel el cumplimiento de su destino religioso".

Y éste es un fenómeno que no afecta sólo a Israel sino a todo Occidente, ya que:

"Israel es nuestra primera línea de defensa en una región turbulenta que está constantemente en riesgo de caer en el caos, una región vital para nuestra seguridad energética, debido a nuestra excesiva dependencia del petróleo del Medio Oriente, una región que forma la línea del frente en la lucha contra el extremismo. Si Israel se cae, caemos todos".

Para Aznar la debilidad de Europa en la defensa de Israel es una muestra de que Occidente está "atravesando un periodo de confusión" y abandonar a Israel en este momento serviría para "ilustrar cómo nos hemos hundido y que profundo es nuestro declive".

Además, el líder popular anuncia que ha creado una iniciativa de Amigos de Israel en la que participan destacados políticos y pensadores mundiales como David Trimble, Andrew Roberts, John Bolton, Alejandro Toledo, Marcello Pera (filósofo y ex presidente del Senado italiano), el financiero Robert Agostinelli o George Weigel.

Esta organización, que defenderá ninguna política o a ningún partido en concreto en Israel, sí nos recordará lo que en el párrafo final del artículo se explica a la perfección:

"Israel es una parte fundamental de Occidente, que es lo que es gracias a sus raíces judeo-cristianas. Si el elemento judío de estas raíces se da la vuelta e Israel se pierde, entonces Occidente se pierde también. Nos guste o no, nuestro destino está indisolublemente unido".

Artículo completo en su versión original If Israel goes down, we all go down

Autor: Libertad Digital
Fuente: Libertad Digital

lunes, 5 de octubre de 2009

Entre la bomba iraní y nosotros




Cada vez cobran más fuerza las palabras de Sharon ante una UE del todo rendida y condescendiente con las organizaciones terroristas palestinas, y cuando Israel estaba recibiendo el zarpazo del terrorismo que desatara por última vez Arafat, y a la vez que la continua demoniazación y sistemática condena de Europa sólo iba dirigida contra Israel, "ojala llegue el dia en que Israel ayude a los europeos como ustedes nos han ayudado a nosotros" , con lo que el significado de las palabras de Sharon es "un día ustedes tendrán que enfrentar esta clase de terrorismo, y lo harán solos".

En el siguiente artículo, GEES llega a una conclusión inquietante, o debería ser inquietante para los adormecidos europeos, ¿creen que Europa despertará a tiempo? La historia nos dice que no.

A tenor de lo alcanzado en las conversaciones con los iraníes la semana pasada en Ginebra, sólo cabe afirmar una cosa: entre la bomba iraní y nosotros, lo único que se puede interponer es Israel. Los demás hemos caído, una vaz más, en el ensueño de que hablando con los dictadores de Teherán acabaremos por obtener concesiones por su parte y que pongan fin a su programa atómico. Conviene recordar algunas cosas básicas para poder entender esta reunión de Ginebra como otro fracaso y no, como nos lo han querido vender, como el inicio de una productiva relación. En primer lugar, hay que tener claro que se trata de una enésima reunión, no de la primera. Cierto, los americanos se han sentado oficialmente esta vez con los negociadores de Irán, pero eso es algo que los europeos vienen haciendo desde 2002 sin resultado alguno.

Es más, de una forma o de otra Washington ha estado emitiendo y recibiendo mensajes en los últimos años, sin que ello tampoco surtiera efecto. La estrategia negociadora iraní ha sido simple y lo sigue siendo: ganar tiempo. Ahora tampoco es distinto. En segundo lugar, hay que tener claro que la aceptación iraní de que cuentan con una planta de enriquecimiento cerca de la ciudad de Qom, no se ha producido por voluntad propia. Al igual que con la de Natanz en 2002, reconocen lo que ha sido expuesto por claras evidencias en las manos de los servicios de inteligencia occidentales. Este reconocimiento –y la obligada aceptación de que El Baradei y sus inspectores visiten esta instalación– lo que subraya no es la voluntad de cooperación, si no la continuada política de ocultación.

De no ser por el espionaje y los satélites, los iraníes nunca habrían dicho nada. Es más, lo que la planta de enriquecimiento de Qom pone de manifiesto es que debe de haber más como esa. Demasiado pequeña para los propósitos declarados, sólo cobra sentido en un auténtico archipiélago de instalaciones similares que, juntas, sí pueden producir lo que los iraníes dicen que querían conseguir con ella. Mientras no aclaren esto, su buena voluntad no deja de ser otra maniobra de despiste. Cuarto, la ahora presunta aceptación de que Irán acepta enviar al extranjero parte de su uranio pobremente enriquecido para elevar el grado de enriquecimiento –algo que ya rechazaron hace años, dicho sea paso y que se conoció entonces como la opción rusa– es más problemático que positivo.

Si los rusos y occidentales reprocesan el uranio iraní hasta el 19% de enriquecimiento desde el 4 0 5% que ellos producen en la actualidad, les estaríamos haciendo un gran favor, no una disminución en su programa atómico. El uranio al 19% puede ser transformado al 95% en apenas tres meses en una planta como la de Qom, ahora descubierta. Si hay más repartidas por el país, como se sospecha, les estaríamos adelantando su bomba, no impidiéndosela. A los iraníes les sería más que fácil camuflar parte del uranio y procesarlo para sus fines militares.

Si de verdad se quiere acabar con la amenaza iraní, lo único que se puede hacer es apoyar a la oposición contra el régimen de Ahmadinejad. De no hacerlo, lo único que puede parar su bomba es Israel. Pero esa es una carga demasiado pesada para un país al que se demoniza continua e injustamente. Máxime cuando puede ser el único que nos salve.


Autor: GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
Fuente: Libertad Digital

martes, 29 de septiembre de 2009

Discurso Completo del Primer Ministro Benjamin Netanyahu en la Asamblea General de la ONU




Cortesía del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.

Sr. Presidente, Damas y Caballeros.

Hace cerca de 62 años, las Naciones Unidas reconocieron el derecho de los judíos, un antiguo pueblo de 3.500 años de edad, de tener un estado propio en su patria ancestral.
Hoy estoy aquí como el Primer Ministro de Israel, el estado judío, y les hablo en nombre de mi país y mi pueblo.Las Naciones Unidas fue fundada después de la carnicería de la 2ª Guerra Mundial y los horrores del Holocausto. Se le encomendó la prevención de la recurrencia de tales horrendos eventos.Nada ha minado esa misión central más que el sistemático asalto a la verdad. Ayer, el Presidente de Irán estuvo en este mismo podio, vomitando su último despropósito antisemita. Sólo hace unos pocos días, nuevamente alegó que el Holocausto es una mentira.

El mes pasado, fui a una villa en un suburbio de Berlín llamado Wannsee. Ahí, el 20 de enero de 1942, después de una buena comida, importantes funcionarios nazis se reunieron y decidieron cómo exterminar al pueblo judío. Las detalladas actas de esa reunión han sido preservadas por sucesivos gobiernos alemanes. Aquí está una copia de esas actas, en las cuales los nazis expidieron instrucciones precisas de cómo llevar a cabo la exterminación de los judíos.
¿Es esto una mentira?

Un día antes de que estuviera en Wannsee, en Berlín me dieron los planos de construcción originales del campo de concentración Auschwitz-Birkenau. Esos planos están firmados por el propio Heinrich Himmler, vice de Hitler. Aquí está una copia de los planos para Auschwitz-Birkenau, donde un millón de judíos fueron asesinados. ¿Esto también es una mentira?

Este junio, el Presidente Obama visitó el campo de concentración de Buchenwald. ¿El Presidente Obama rindió tributo a una mentira?

¿Y que hay con los sobrevivientes de Auschwitz cuyos brazos llevan todavía marcados en ellos los números tatuados por los nazis? ¿Esos tatuajes son mentiras? Un tercio de todos los judíos perecieron en la conflagración. Casi cada familia judía fue afectada, incluyendo la mía.
Los abuelos de mi esposa, dos hermanas y tres hermanos de su padre, y todas sus tías, tíos y primos, todos fueron asesinados por los nazis. ¿Eso también es una mentira?
Ayer, el hombre que denomina al Holocausto una mentira, habló desde este podio. Para aquellos que rehusaron venir y para aquellos que abandonaron esta sala en protesta, mis elogios.

Se erigieron en aras de una claridad moral y llevaron honor a sus países.
Pero aquellos que prestaron oídos a este negador del Holocausto les digo, en nombre de mi pueblo, el pueblo judío, y de los pueblos decentes de todas partes: ¿No tienen vergüenza? ¿No tienen decencia?

Sólo seis décadas después del Holocausto, le dan legitimidad a un hombre que niega que el asesinato de seis millones de judíos tuviera lugar y promete borrar al estado judío.
¡Qué desgracia! ¡Qué burla a la carta de las Naciones Unidas! Quizás algunos de ustedes piense que este hombre y su odioso régimen amenaza sólo a los judíos. Están ustedes equivocados.
La historia nos muestra una y otra vez que lo que comienza con ataques a los judíos, finalmente termina envolviendo a muchos otros.Este régimen iraní está alimentado por un extremo fundamentalismo que apareció en la escena mundial hace tres décadas, después de mantenerse dormido durante siglos. En los pasados treinta años, este fanatismo ha barrido al globo con violencia asesina y con una imparcial sangre fría en la elección de sus víctimas.

De forma cruel mató salvajemente a musulmanes y cristianos, a judíos e hindúes, y a muchos otros. Aunque compuesto por diferentes ramas, los adherentes a este nada indulgente credo, buscan retrotraer a la humanidad a los tiempos medievales.Ahí donde pueden, imponen una atrasada sociedad regimentada, donde las mujeres, las minorías, los homosexuales o cualquiera no considerado como un verdadero creyente, es brutalmente subyugado. La lucha contra este fanatismo no enfrenta fe contra fe ni civilización contra civilización.Enfrenta a la civilización contra la barbarie, el siglo XXI contra el siglo IX, a aquellos que santifican la vida contra aquellos que glorifican la muerte.Este primitivismo del siglo IX no debería tener lugar para el progreso del siglo XXI. El encanto de la libertad, el poder de la tecnología, el alcance de las comunicaciones deberían, seguramente, triunfar. En última instancia, el pasado no puede triunfar sobre el futuro. Y el futuro ofrece a todas las naciones magníficas recompensas de esperanza.

La senda del progreso crece exponencialmente.Nos tomó siglos llegar de la imprenta al teléfono, décadas llegar del teléfono a la computadora personal, y sólo algunos años llegar de la computadora personal a Internet.Lo que parecía imposible hace unos pocos años, ya está pasado de moda, y apenas podemos entender los cambios que están todavía por venir.
Descifraremos el código genético. Curaremos lo incurable. Prolongaremos nuestras vidas. Encontraremos una alternativa barata para los combustibles fósiles y limpiaremos el planeta.Estoy orgulloso que mi país, Israel, va a la vanguardia de estos avances – liderando innovaciones en ciencia y tecnología, medicina y biología, agricultura y agua, energía y el medio ambiente. Estas innovaciones, en el mundo entero, ofrecen a la humanidad un soleado futuro de inimaginable promesa.Pero si el más primitivo fanatismo puede obtener las más mortales armas, la marcha de la historia podría revertirse por un tiempo.

Y así como la tardía victoria sobre los nazis, las fuerzas del progreso y la libertad prevalecerán sólo después de que una horrorosa cuota de sangre y fortuna haya sido arrancada de la humanidad. Esa es la razón por la que la mayor amenaza que enfrenta el mundo hoy en día es el maridaje entre el fanatismo religioso y las armas de destrucción masiva.
El más urgente desafío que enfrenta esta institución es impedir que los tiranos de Teherán obtengan armas nucleares. ¿Están los estados miembros de las Naciones Unidas preparados para este desafío? ¿Confrontará la comunidad internacional al despotismo que aterroriza a su propio pueblo mientras éste se alza valientemente por la libertad?¿Ejercerá alguna acción contra los dictadores que robaron una elección a plena luz del día y bajaron a balazos a manifestantes iraníes que murieron en las calles ahogándose en su propia sangre? ¿La comunidad internacional frenará a los más perniciosos patrocinadores y profesionales del terrorismo?

Sobre todo ¿La comunidad internacional frenará al régimen terrorista de Irán en su desarrollo de armas atómicas que, de ese modo, pone en peligro la paz del mundo entero?
El pueblo de Irán se está alzando con coraje contra este régimen. La gente de buena voluntad alrededor del mundo está de su lado, así como lo han hecho los miles que han protestado fuera de esta sala. ¿Las Naciones Unidas se colocarán de su lado?

Damas y Caballeros.
El jurado está todavía fuera de las Naciones Unidas, y las recientes señales no son alentadoras. En lugar de condenar a los terroristas y sus patrocinadores iraníes, algunos aquí han condenado a sus víctimas. Eso es exactamente lo que hizo un reciente informe sobre Gaza, igualando falsamente a los terroristas con aquellos que eran sus blancos.Durante ocho largos años, Hamas disparó desde Gaza miles de misiles, morteros y cohetes contra ciudades israelíes cercanas.
Año tras año, mientras estos misiles eran deliberadamente lanzados contra nuestros civiles, ni una resolución de la ONU fue aprobada condenando esos criminales ataques. No oímos nada – absolutamente nada – del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, una institución con un nombre equivocado, si alguna vez hubo alguna.

En 2005, con la esperanza de hacer progresar la paz, Israel se retiró unilateralmente de cada centímetro de Gaza. Desmanteló 21 asentamientos y desarraigó a más de 8.000 israelíes.
No obtuvimos paz. En su lugar obtuvimos una base de terrorismo apoyada por Irán a ochenta kilómetros de Tel Aviv. La vida en poblados y ciudades israelíes cercanas a Gaza se convirtió en una pesadilla. Como ven, los ataques con cohetes de Hamas no sólo continuaron, se incrementaron diez veces. Nuevamente, la ONU se mantuvo en silencio.

Finalmente, después de ocho años de esta incesante agresión, finalmente Israel se vio forzado a responder. ¿Pero como debíamos responder? Bueno, sólo hay un ejemplo en la historia, de miles de cohetes siendo disparados sobre la población civil de un país. Ocurrió cuando los nazis dispararon cohetes sobre ciudades británicas durante la 2ª Guerra Mundial. Durante esa guerra, los aliados arrasaron ciudades alemanas, causando cientos de miles de bajas. Israel eligió responder en forma diferente. Enfrentado a un enemigo que cometía un doble crimen de guerra, disparando contra civiles mientras se escudaba detrás de civiles – Israel buscó efectuar ataques quirúrgicos contra los lanzadores de cohetes.
Esa no fue una tarea fácil porque los terroristas disparaban misiles desde casas y escuelas, usando mezquitas como depósitos de armas y escondiendo explosivos en ambulancias. Israel, por el contrario, trataba de minimizar las bajas urgiendo a los civiles palestinos a que abandonaran las zonas de objetivos.Lanzamos incontables volantes sobre sus casas, enviamos miles de mensajes de texto y llamamos a miles de teléfonos celulares pidiendo a la gente que se fuera, nunca un país ha llegado a tales extraordinarios extremos para evitar que la población civil del enemigo sea dañada.

Aún así, enfrentado con un tan claro caso de agresor y víctima, ¿A quién decidió condenar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU? A Israel. Una democracia defendiéndose legítimamente contra el terrorismo es moralmente colgada, equiparada y descuartizada, y se la juzgó deslealmente para rematarla. A través de estas retorcidas normas, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU habría arrastrado a Roosevelt y a Churchill al banquillo de los acusados como criminales de guerra. Qué perversión de la verdad. Qué perversión de la justicia.

Delegados de la Naciones Unidas, ¿Aceptarán ustedes esta farsa? Porque si lo hacen, las Naciones Unidas volverá a sus más oscuros días, cuando los peores violadores de los derechos humanos estaban sentados juzgando a las democracias respetuosas de la ley, cuando el sionismo fue equiparado con el racismo y cuando una mayoría automática podía declarar que la tierra es plana.

Si esta institución no rechazara este informe, enviaría un mensaje a los terroristas en todas partes: el terrorismo paga; si lanzáis vuestros ataques desde áreas densamente pobladas, ganaréis inmunidad. Y condenando a Israel, esta institución también le dará un golpe mortal a la paz. He aquí por que. Cuando Israel abandonó Gaza, muchos esperaron que los ataques con misiles acabarían, Otros creían que, por fin, Israel tendría legitimidad para ejercer su derecho a la auto defensa. ¿Qué legitimidad? ¿Qué auto defensa? La misma ONU que aclamó a Israel cuando abandonó Gaza y prometió apoyar nuestro derecho de auto defensa, ¿ahora nos acusa – a mi pueblo, a mi país – de crímenes de guerra? ¿y porqué? Por actuar responsablemente en defensa propia. ¡Qué parodia!

Israel se defendió en forma justa contra el terrorismo. Este tendencioso e injusto informe es una prueba clara y evidente para todos los gobiernos. ¿Estarán con Israel o estarán con los terroristas?
Debemos saber la respuesta a esa cuestión ahora. Ahora y no más tarde. Porque si a Israel se le pide nuevamente tomar más riesgos por la paz, debemos saber hoy que ustedes estarán con nosotros mañana. Sólo si tenemos la confianza de que podremos defendernos, podemos asumir más riesgos para la paz.

Damas y Caballeros, Todo Israel quiere paz. En todo momento en que un líder árabe quiso genuinamente la paz con nosotros, hicimos la paz. Hicimos la paz con Egipto liderado por Anwar Sadat. Hicimos la paz con Jordania liderado por el Rey Hussein. Y si los palestinos quieren verdaderamente la paz, yo y mi gobierno, y el pueblo de Israel, hará la paz. Pero queremos una paz genuina, una paz defendible, una paz permanente. En 1947, esta institución votó el establecimiento de dos estados para dos pueblos – un estado judío y un estado árabe.
Los judíos aceptaron esa resolución. Los árabes la rechazaron. Les pedimos a lo palestinos que, finalmente, hagan lo que han rechazado hacer durante 62 años: Digan sí a un estado judío.

Así como se nos pide reconocer a una nación-estado para el pueblo palestino, a los palestinos se les debe pedir reconocer la nación-estado del pueblo judío. El pueblo judío no es un conquistador extranjero en la Tierra de Israel. Esta es la tierra de nuestros ancestros. Inscripto en los muros exteriores de este edificio está la gran visión bíblica de paz: “Nación no levantará espada contra nación. No sabrán de guerra nunca más”. Estas palabras fueron dichas por el profeta judío Isaías hace 2.800 años mientras caminaba por mi país, por mi ciudad, en las montañas de Judea y en las calles de Jerusalem.

No somos extraños en esta tierra. Es nuestra patria. Tan profundamente conectados como estamos con esta tierra, reconocemos que los palestinos también viven ahí y quieren un hogar propio. Queremos vivir lado a lado con ellos, dos pueblos libres viviendo en paz, prosperidad y dignidad. Pero debemos tener seguridad. Los palestinos deberían tener todos los poderes para gobernarse a sí mismos, excepto aquel puñado de poderes que podrían poner en peligro a Israel. Esa es la razón por la cual un estado palestino debe ser efectivamente desmilitarizado.

No queremos otra Gaza, otra base terrorista, apoyada por Irán, colindando con Jerusalem y posada en las montañas a pocos kilómetros de Tel Aviv. Queremos paz.

Creo que una tal paz puede lograrse. Pero sólo si desmantelamos las fuerzas del terrorismo, dirigidas por Irán, que busca destruir la paz, eliminar a Israel y derrocar el orden mundial.
La cuestión que enfrenta la comunidad internacional es si está preparada para confrontar esas fuerzas o darles cabida.

Hace más de setenta años, Winston Churchill lamentó lo que él llamó la “confirmada imposibilidad de aprendizaje de la humanidad”, el desafortunado hábito de las sociedades civilizadas de dormir hasta que el peligro casi los supera.
Churchill se lamentaba de lo que él llamaba “la falta de previsión, la falta de voluntad para actuar cuando la acción sería simple y efectiva, la falta de pensamiento claro, la confusión en aconsejar hasta que llega la emergencia, hasta que la auto preservación golpea el discordante gong
Hoy hablo aquí con la esperanza de que la evaluación de Churchill de la “imposibilidad de aprendizaje de la humanidad” por una vez pruebe ser incorrecta.Hablo hoy aquí con la esperanza de que podemos aprender de la historia – que podemos prevenir el peligro a tiempo.En el espíritu de las eternas palabras dichas por Joshua hace más de 3.000 años, seamos fuertes y valerosos.

Confrontemos este peligro, aseguremos nuestro futuro y, con la ayuda de Di-s forjemos una Paz duradera para las futuras generaciones.


"ה' עוז לעמו יתן ה' יברך את עמו בשלום "ה"
“Di-s le de coraje a su Pueblo y que lo bendiga con la Paz”