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miércoles, 5 de mayo de 2010

Se celebra el juicio por la agresión antisemita a un joven judío en pleno centro de Madrid




Para todos aquellos que pusieron en duda la agresión antisemita de una "socialista" y del PSOE contra un joven, y que afirmaron que todo había sido un vil montaje de los "judíos", un consejo, dejad de hacer el ridículo ¿No os basta con ser unos mentirosos y haberos aliado con lo peor de las tiranías del planeta?. No os estáis dando cuenta, pero dais pena, cada día más.
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Este martes se ha celebrado el juicio por la agresión que un joven judío sufrió a manos de una mujer que presumió de ser del PSOE. La acusada, que también presentó denuncia, ha ofrecido un espectáculo de incongruencias e histrionismo. Problemas técnicos han impedido la participación de un testigo.

En una sesión marcada por los problemas técnicos, que han impedido la participación de un testigo a través de videoconferencia, y por el comportamiento poco ortodoxo de una de las partes, este martes se ha celebrado en Madrid el juicio de faltas por la primera agresión física antisemita de la que se tiene noticia en nuestro país.

Como bien recordarán los lectores de Libertad Digital, los hechos ocurrieron el pasado mes de febrero y consistieron, según la versión que el propio agredido nos ofreció, en una agresión racista en toda regla, con un variado catálogo insultos antisemitas e incluso violencia física.

El estado de la Justicia
Lo primero que se ha podido comprobar en la sesión que ha tenido lugar en los madrileños Juzgados de Plaza de Castilla es el estado mejorable de nuestra Administración de Justicia: el juicio ha empezado tarde, la espera ha tenido lugar en un pasillo un tanto destartalado y se ha tendido que cambiar de sala a una cinco pisos más arriba antes del inicio. Lo peor, no obstante, ha ocurrido justo antes de empezar la vista: de los dos testigos previstos uno no se ha presentado y el segundo no ha podido participar porque no se ha conseguido poner en marcha el sistema de videoconferencia.

Contradicciones, histrionismo...
Aunque la sentencia tardará todavía semanas en llegar, para todos los presentes en la sala la impresión que han ofrecido las dos partes de la causa ha sido muy diferente y podría resultar bastante determinante: la acusada, que responde a las siglas A.C.B., se ha referido en todo momento a la otra parte como "ese tipo" y ha mantenido una actitud conflictiva que ha llevado a que en varios momentos de la vista haya sido reprendida, si bien con suavidad, por la juez.

Además, A.C.B, una mujer de mediana edad elegantemente vestida y con un cuidadísimo peinado, ha hecho una peculiar narración de los hechos en la que ha entrado en diversas contradicciones, tanto con su anterior versión al presentar su propia denuncia, como en diversos momentos del mismo juicio. Y, por supuesto, ha negado la versión de los hechos del joven agredido, cuyas siglas son R.C.H.

En cuanto a las contradicciones hay varios ejemplos: en primer lugar ha dicho que se encontraba "ayudando a una señora de provincias" a sacar un boleto de aparcamiento cuando fue increpada por la otra parte por tardar demasiado y no dejar libre la máquina, pero luego ha referido que no dejaba paso por la acera.

Del mismo modo, en un principio ha asegurado que no dijo nada que desatase la "agresividad brutal" que según ella lució la otra parte; sin embargo más tarde admitió haber dicho que "Palestina era para los palestinos" antes de que el joven agredido la "amenazase de muerte, él y toda la comunidad judía".

Mientras tanto no perdió la oportunidad de faltar al respeto a la otra parte, de quién dijo que "pensaba que iba disfrazado de carnaval" (recordemos que el joven agredido, R.C.H., viste del modo tradicional jasídico) y del que también ha asegurado que durante el incidente "estaba loco".

Por último, a pesar de que según los abogados de R.C.H. es administradora de dos sociedades, de su aspecto adinerado y de lucir un reloj de lujo, la acusada no ha tenido reparos en asegurar que actualmente ni tenía ingresos ni un trabajo estable.

Se reafirma en su relato
El otro involuntario protagonista de esta agresión ha mantenido ante el tribunal la versión de los hechos que denunció a la policía y que ya narró a Libertad Digital, incluso admitiendo que al verse agredido llamó "nazi" a su agresora (recordemos que fue en ese momento cuando la mujer le dijo: "No te equivoques, que yo soy del PSOE"), un comprensible insulto por el que ha pedido disculpas en la sala.

R.C.H. ha narrado pormenorizadamente la secuencia de hechos vivida durante la agresión y los insultos marcadamente antisemitas de los que fue objeto, entre los que cabe citar algunos proferidos de forma genérica contra los judíos, "ladrones", "usureros", "asesinos" y también expresiones dirigidas personalmente a él como "hijo de puta" o "judío asqueroso". Mientras, la otra parte en una actitud tan insistente como teatral negaba una cosa tras o otra y se lamentaba: "¡Ay Dios, ay Dios!".

Recogidos los testimonios, el letrado que representaba a R.C.H., Abel Isaac de Bedoya Piquer, ha recalcado ante la juez el contraste entre las personalidades de los dos litigantes que se había podido observar durante la vista: de un lado el carácter "impulsivo y beligerante" de la mujer y del otro el "tranquilo y pacífico" de su defendido.

También ha recalcado las contradicciones en las que ha incurrido la acusada "tratando de eludir la responsabilidad que le alcanza" y, por último, ha pedido la absolución de R.C.H. y una condena para A.C.B. por "vejaciones e injurias", según refleja el artículo 620.2 del Código Penal, con el agravante de "manifestaciones racistas" según el 22.4. La pena solicitada ha sido de 20 días de multa a razón de 50 euros por día.

Con esto se ha dado por cerrado el juicio en una sala en la que también se ha hecho evidente otra diferencia, quizá también reveladora: mientras R.C.H. Ha sido acompañado en todo momento por familiares y amigos, la otra parte ha acudido completamente sola y ni tan siquiera ha contado con un abogado.

Autor: C.Jorda
Fuente: Libertad Digital

miércoles, 24 de febrero de 2010

Un joven judío, agredido en Madrid por una mujer que presumió de ser del PSOE




Este es el resultado de alimentar la judeofobia constantemente, sobre un público en absoluto acostumbrado a pensar y muy fácil de ser manipulado. Este es el resultado del fracaso ideológico de la izquierda ejercida no desde un partido sino lo que es peor, desde un gobierno.

La mujer que agredió gratuitamente a Reuben es culpable de sus actos, pero quien puso el odio en su corazón fue la intoxicación informativa de los medios afines al PSOE.
Y mientras Reuben era agredido...¿quién hizo algo en su defensa? Nadie porque era un "judío". Así que cuando frente a las cenizas humeantes de la soha se preguntaban los europeos "¿cómo es que no hicimos nada? Si sucediera hoy, en nuestas calles, en nuestras ciudades, sin duda que actuaríamos en defensa del pueblo judío" ¡Mentirosos!

Rafael T.Perez
http://www.kolisraelorg.net/

El pasado 1 de febrero Rubén, un joven español de religión judía que viste del modo tradicional jasídico, fue abordado en plena Castellana madrileña por una mujer que empezó por insultarle y acabó agrediéndole físicamente.

Cuando la llamó nazí, la señora dijo: "No te equivoques, yo soy del PSOE".Se trata de la primera agresión física sufrida por un judío en España, tras una escalada de amenazas, insultos y ataques a lugares como una sinagoga en Barcelona o la propia embajada en Madrid aunque, según nos cuenta el propio Rubén en conversación con Libertad Digital, no es la primera vez que él mismo u otros miembros de la comunidad judía en nuestro país son insultados o amenazados en la calle: "Yo tengo que disimular la forma en la que visto", nos dice en referencia a su atuendo tradicional (abrigo negro, camisa blanca, sobrero oscuro y rizos cayendo a cada lado de su frente), "pero es que ni siquiera se puede ir con kipá por ahí".

La agresión tuvo lugar nada más y nada menos que en pleno Paseo de la Castellana, en las cercanías de la Plaza de Colón, una zona muy concurrida de la capital en la que a las 17:30 de la tarde había una buena cantidad de viandantes.Mujer, 45 años, bien vestida y "del PSOE"
Rubén describe a su agresora como "una mujer de unos 45 años", que iba "muy bien vestida" y que tenía en conjunto un aspecto pudiente.

Quizá por eso no se alarmó cuando se acercó a él con una frase peculiar pero, al fin y al cabo, no agresiva: "Hombre, que inusual, un judío".

Sin embargo, enseguida pasó a proferir una impresionante catarata de insultos entre los que estaba lo peor del imaginario antisemita popular, desde términos genéricos dedicados a todos los judíos como "ladrones", "usureros", "asesinos" o "nazis", hasta expresiones dirigidas personalmente a él como "hijo de puta" o "judío asqueroso".

El tono y la exaltación de la mujer fue en aumento hasta el punto de que llegó a propinar a una bofetada a Rubén, entonces llegó uno de los momentos más sorprendentes del hecho: cuando el agredido recriminó su comportamiento a la agresora y la llamó "nazi" ésta respondió: "No te equivoques, yo soy del PSOE".

Indiferencia y grabaciones en móvil
Mientras todo esto ocurría en plena calle, los transeúntes seguían paseando indiferentes o, incluso peor, grababan lo que estaba ocurriendo con su teléfono móvil, ni un intento de mediar o de detener o calmar a la agresora.

Esta actitud y la inseguridad que le ha causado la agresión, "ya no voy por esa zona", hacen decir a Rubén que lo peor de lo ocurrido no es la violencia física: "Lo que más daño me hizo fue lo moral", afirma mientras lamenta que "no puedo vivir mi religión libremente aunque se supone que en este país hay libertad religiosa".

Una realidad que sufren muy pocas confesiones pero que, a la vista de lo ocurrido, es muy cierta para la judía y que ha empujado a Rubén a dar un cambio radical en su vida: en unos pocos meses emigrará a Israel para instalarse allí de forma definitiva, algo que otros judíos españoles están haciendo en los últimos tiempos dado el cariz que está tomando la situación en nuestro país.

Denuncia ante la policía
El final de la agresión también resultó grotesco cuanto menos: Rubén conminó a la mujer a acudir a la policía para aclarar lo ocurrido y la invitó a acercarse a un hotel cercano para desde allí hacer la llamada pertinente.

Aunque en un principio la mujer pareció aceptar, al dirigirse hacia el hotel en cuestión espetó un nuevo insulto: "No me sigas más, judío asqueroso", incluso dijo a los empleados del hotel que "ese hombre me está siguiendo".

Finalmente, éstos empleados llamaron a la policía, que tomó declaración tanto a Rubén como a la agresora. y recibió la denuncia que presentó el joven judío y, sorprendentemente, la que también presentó la mujer que le había insultado y golpeado.

En estos momentos está a la espera de que se le cite para el pertinente juicio.

Autor: C.Jorda
Fuente Libertad Digital