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lunes, 18 de julio de 2011

No se robó Palestina; se compró Israel




Los sionistas se robaron la tierra palestina: éste el mantra que tanto la Autoridad Palestina como Hamás enseñan a los niños y difunden en sus medios de comunicación. Se trata de un punto de partida de enorme trascendencia.


"Presentar la creación del Estado como un acto de latrocinio y su persistencia como una injusticia histórica constituye la base central del no reconocimiento por parte de la Autoridad Palestina del derecho de Israel a existir", puede leerse en Palestinian Media Watch. Por lo demás, semejante
acusación mina la posición internacional de Israel.


¿Es cierto el mantra de marras? No, no lo es. Irónicamente, la construcción de Israel ha sido uno de los procesos migratorios y de nation building más pacíficos de la historia. Comprender el porqué de tal fenómeno exige considerar al sionismo en su contexto. La norma histórica es la conquista, así de simple. Casi todos los Estados se han creado a expensas de otros. Nadie retiene siempre el control, las raíces de cada cual siempre están en otra parte.

Las tribus germánicas, las hordas de Asia Central, los zares rusos y los conquistadores españoles y portugueses rehicieron el mapa del mundo. Los griegos de hoy en día no tienen sino una tenue conexión con los de la Antigüedad. ¿Quién puede contar el número de veces que Bélgica ha sido invadida? Los Estados Unidos llegaron a ser luego de derrotar a los nativos americanos, y los arios invadieron la India.

Debido a su importancia y posición geográfica, Oriente Medio ha experimentado numerosísimas invasiones; por parte de los griegos, los romanos, los árabes, los cruzados, los seléucidas, timúridas, los mongoles, los europeos modernos. Por otra parte, los conflictos dinásticos hacían que un mismo territorio –Egipto, por ejemplo– fuera conquistado una y otra vez.

El territorio del actual Israel no es ninguna excepción. En Jerusalén sitiada, Eric H. Cline escribe: "Por ninguna otra ciudad se ha combatido más implacablemente a lo largo de la historia".
El propio Cline enumera 118 conflictos en y por Jerusalén en los últimos 4.000 años; habría sido destruida por completo al menos en dos ocasiones, asediada en 23 ocasiones, tomada en 44 ocasiones, atacada en 52 ocasiones.

La Autoridad Palestina fantasea con que los palestinos descienden de una tribu de la antigua Canaán, concretamente de la de los jebuseos; en realidad, en su mayor parte descienden de
invasores e inmigrantes en busca de oportunidades económicas.
Frente a este legado de conquistas y violencias incesantes, los esfuerzos sionistas por asentarse en Tierra Santa sorprenden por su benignidad, fueron más de tipo mercantil que militar.
Dos grandes imperios, el otomano y el británico, gobernaron sucesivamente por aquel entonces Eretz Israel. Los sionistas no tenían fuerza militar, así que no podían conseguir un Estado por medio de la conquista.

Lo que hicieron fue comprar suelo. La adquisición de tierras, dunam a dunam, granja por granja, casa por casa, está en la base de la empresa sionista hasta 1948. El

Fondo Nacional Judío
, creado en 1901 para comprar tierras en Palestina "a fin de colaborar en la fundación de una nueva comunidad de judíos libres, partícipes de una industria pacífica
y activa", era la principal institución sionista, y no la Haganá, la organización clandestina de defensa, fundada en 1920.
Los sionistas se volcaron en la recuperación de un suelo estéril, que se consideraba imposible de cultivar. No sólo hicieron florecer el desierto, sino que drenaron pantanos, limpiaron canales,
reforestaron colinas y desalaron el terreno. Sus labores de potabilización del agua y recuperación del suelo redujeron de forma notable la cifra de muertes causadas por enfermedades como
la malaria.

Sólo cuando, en 1948, los británicos cedieron el poder y los Estados árabes trataron de machacar y expulsar a los sionistas recurrieron éstos a las armas y consiguieron nuevos territorios manu militari. Pero incluso en esas circunstancias, tal y como demuestra el historiador Efraim Karsh en Palestina traicionada, la mayoría de los árabes abandonaron sus tierras de forma voluntaria; muy pocos fueron expulsados.

Esta historia contradice frontalmente la versión palestina de "bandas de maleantes sionistas que
se robaron Palestina y expulsaron a su población", lo que provocó una catástrofe "sin precedentes en la historia", según puede leerse en un manual escolar palestino; los sionistas
"saquearon el territorio palestino (...) y crearon su Estado sobre las ruinas del pueblo árabe palestino", ha escrito un columnista en el diario de la Autoridad Palestina. Estas falsedades se repiten con frecuencia en organismos, periódicos y universidades de todo el mundo.

Los israelíes deberían ir con la cabeza bien alta e incidir en que la construcción de su país tuvo por soporte el movimiento popular menos violento y más pacífico de la historia. No hubo bandas de maleantes robándose Palestina, sino comerciantes comprando Israel tierra a tierra.

Autor: Daniel Pipes
Fuente: Libertad Digital

martes, 4 de enero de 2011

"La AP es como Europa" dijo en la TV Palestina una periodista de Dubai, de visita en Ramallah




"Me sentí como si estuviera en Europa", dijo un periodista desde Dubai a la televisión palestina, describiendo su sorpresa por la calidad de vida que observó durante su visita a la Autoridad Palestina, específicamente a la ciudad de Ramallah. Ella explicó que sus impresiones incorrectas iniciales se debieron a que la información periodística le gusta centrarse solo en las malas noticias: "Las malas noticias son una buena noticia" para los medios de comunicación, y "si alguien muere, o algo se destruye, entonces eso es noticia", dijo. Habiendo sido testigo solo de noticias negativas sobre la vida en las zonas palestinas, la periodista palestina que ha estado viviendo en Dubai agregó: "No esperaba encontrarlos con vida", pero se encontró con que la vida en la Autoridad Palestina es muy diferente de la imagen mediática y se sintió como si estuviera en Europa.

Maisun Azzam, una periodista de la cadena Al-Arabiya Tv con sede en Dubai, fue entrevistada en el programa de entrevistas de televisión PA, "Palestina esta mañana".

El siguiente es un extracto de la entrevista:

La anfitriona del programa palestino de televisión le pregunta a Maisun Azzam: "¿Cuál es tu imagen de Palestina?"
Azzam: "Mira, la imagen principal es la imagen que vemos en la televisión, ya que, por desgracia, en los medios las malas noticias son una buena noticia para nosotros [los periodistas]"
Anfitriona: "Esa es la noticia destacada"
Azzam: "Sí, la principal, la noticia importante, porque si hay noticias diferentes, nos dicen que no es noticia. Pero si alguien muere, o algo se destruye, entonces eso es tener interés periodístico. Por lo tanto, como una palestina, no esperaba aquí, yo no esperaba encontrarme con la calidad de vida con la que me encontré, y dije esto también en la Universidad Bir-Zeit. Los mire y les dije: "están vivos!" Fui al restaurante Stones [en Ramallah] para hacer una campaña de publicidad para nuestro director, Nadal Hassan, y me sentí como si estuviera en Europa". [TV PA (Fatah), 29 de noviembre de 2010]

Fuente: Culsans.com

jueves, 17 de junio de 2010

"Apoyemos a Israel, si ellos caen, todos caemos"




Aznar firma este jueves un artículo en The Times sobre la cuestión de Israel que es tan claro que no se puede por menos que desear que llegue a manos de algunos compañeros de partido que, como Gallardón, han demostrado recientemente su ignorancia e incluso su mala fe en este aspecto tan destacado de la política internacional.

Quizá pensando en este caso o en otros similares Aznar empieza reconociendo que "desde hace mucho defender a Israel no ha estado de moda en Europa", algo que ha empeorado desde el incidente del Mavi Marmara, ahora "es difícil encontrar una casa más impopular que defender".

Por supuesto Aznar admite que algo así no debería haber ocurrido, al menos en un "mundo ideal" en el que tampoco habría habido activistas violentos o incluso todo un estado como Turquía que traicionase a su aliado.

El ex presidente del Gobierno y Presidente de Honor del Partido Popular asegura que "en nuestras relaciones con Israel, debemos despejar la niebla roja de ira que con demasiada frecuencia nubla nuestro juicio" y valorar algunos hechos como que Israel es un estado democrático creado por una decisión de la ONU, es decir, con toda la legitimidad; o que es una nación plenamente occidental y normal, pero que se enfrenta a una situación absolutamente anormal: tener que luchar, 62 años después de su creación, por su propia supervivencia.

Aznar recuerda además que el gran problema de Israel y la región no es la relación del estado judío y los palestinos, un problema "cuyos parámetros de solución están claros, por muy difícil que sea para los partes cerrar un acuerdo definitivo", sino el "crecimiento de un islamismo radical que ve en la destrucción de Israel el cumplimiento de su destino religioso".

Y éste es un fenómeno que no afecta sólo a Israel sino a todo Occidente, ya que:

"Israel es nuestra primera línea de defensa en una región turbulenta que está constantemente en riesgo de caer en el caos, una región vital para nuestra seguridad energética, debido a nuestra excesiva dependencia del petróleo del Medio Oriente, una región que forma la línea del frente en la lucha contra el extremismo. Si Israel se cae, caemos todos".

Para Aznar la debilidad de Europa en la defensa de Israel es una muestra de que Occidente está "atravesando un periodo de confusión" y abandonar a Israel en este momento serviría para "ilustrar cómo nos hemos hundido y que profundo es nuestro declive".

Además, el líder popular anuncia que ha creado una iniciativa de Amigos de Israel en la que participan destacados políticos y pensadores mundiales como David Trimble, Andrew Roberts, John Bolton, Alejandro Toledo, Marcello Pera (filósofo y ex presidente del Senado italiano), el financiero Robert Agostinelli o George Weigel.

Esta organización, que defenderá ninguna política o a ningún partido en concreto en Israel, sí nos recordará lo que en el párrafo final del artículo se explica a la perfección:

"Israel es una parte fundamental de Occidente, que es lo que es gracias a sus raíces judeo-cristianas. Si el elemento judío de estas raíces se da la vuelta e Israel se pierde, entonces Occidente se pierde también. Nos guste o no, nuestro destino está indisolublemente unido".

Artículo completo en su versión original If Israel goes down, we all go down

Autor: Libertad Digital
Fuente: Libertad Digital

sábado, 26 de diciembre de 2009

El lugar de la esperanza

Hay muchos muros levantados alrededor del mundo, muros de verdad, algunos colosales de piedra, cemento, ladrillo, metal.
Y los hay mucho más letales para la vida que el tradicional de alambre de espino, muros tras los cuales a un lado queda la tragedia y al otro se defienden los derechos de unos pocos. Y sin embargo, al mundo únicamente le preocupa aquel que separa la muerte de la vida. El que separa a Israel, no de esa "palestina" ficticia creada ex nihilo como pendón del odio y cauce sombrío por donde se canaliza la animadversión irracional de un conjunto de naciones y pueblos bajo una misma religión, un mismo credo, con una sola consigna y un sólo objetivo. Al mundo le preocupa el que separa a Israel de su destino, o mejor dicho, del destino que unos le desean y otros le preparan, del destino aclamado por unos que sobrevive gracias al silencio cómplice de los otros, cuando no es apoyado sin la menor vergüenza y con el mayor descaro. El lugar de la esperanza de un pueblo que a lo largo de los siglos lo intentó todo por ser como los demás pueblos, y no le dejaron. Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Hay muchas guerras sangrantes alrededor del mundo, guerras de verdad donde el caos absoluto gobierna a los hombres, y el hambre y la enfermedad se extienden como un manto de muerte. Guerras donde la intolerancia ocupa el trono y a los que subyuga los condena a la miseria moral, intelectual, espiritual y humana. Gobiernos y reyes asesinos de sus pueblos que se sientan en las cómodas butacas del Consejo de las Naciones Unidas y catequizan sobre los derechos humanos para otros mientras les niegan a los propios, incluso, el derecho inalienable de todo hombre, el de la libertad. Naciones que toman esclavos, las mujeres son maltratadas, violentadas, vendidas, donde las familias son separadas, los pueblos empujados lejos de sus hogares, y las gentes son torturadas y donde son barridas para siempre aldeas enteras de la faz de la tierra.
Pero al mundo solo le preocupa una guerra, aquella que intenta determinar si la cultura de la vida es mejor que la "incultura" de la muerte, y posee por ello mayor derecho a imponerse sobre las sombras exánimes del odio.
Este mundo, de esta guerra, solo detesta que quien tiene la experiencia de haber pasado por la muerte, se niegue ahora a volver a las cámaras de gas sin defenderse.
El lugar de la esperanza de un pueblo que lo intenta todo por ser como los demás pueblos, y no le dejan. Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Por todo el mundo sinagogas son asaltadas y destrozadas, cementerios judíos son profanados, personas atacadas solo por ser judías, derechos conculcados en esos paraísos de intolerancia política y religiosa, protestas contra el creciente antisemitismo son ignoradas y a este mundo solo le preocupa lo que haga Israel por defender su derecho a existir y a sobrevivir una vez más. Israel levanta una valla de defensa para impedir que terroristas palestinos puedan cometer sus crímenes, y el mundo ladra, y aúlla y condena, Egipto levanta un muro mayor y más profundo para separarse del terrorismo de sus propios hermanos, y el mundo calla. Judíos destrozan una mezquita y el mundo ladra, y aúlla y condena. Musulmanes arrasan la sinagoga de Hebrón y la tumba de Iosef, y el mundo calla, destrozan y profanan cementerios judíos y el mundo calla, queman sinagogas y el mundo calla. Un padre de siete hijos es asesinado en Shomrom y el mundo calla...un terrorista "palestino" es arrestado por guardias de frontera impidiendo así un cruel y sangriento atentado, y el mundo ladra, y aúlla y condena a Israel por "oprimir" al "oprimido" pueblo "palestino".

Diariamente entran en Gaza toneladas de bienes de consumo, comida, gasolina, medicinas...y el mundo calla, mientras que aldeas en Israel no pueden disponer de luz para iluminar sus casas ni de energía para calentarse en el invierno, y esta vez si el mundo aplaude, porque el gobierno de Israel se aviene a ser como los demás pueblos, si, como los demás pueblos donde el derecho y la justicia están retorcidos y donde se pone al vil en el trono y al justo en el patíbulo.
El lugar de la esperanza de un pueblo que lo intenta todo por ser como los demás pueblos, y nada más le permiten que ceder y ceder y ceder para que alcance una paz imposible. Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Se condena a quienes defienden el derecho del pueblo judío a vivir en paz en la tierra, ya no solo en la tierra de Israel, que es la suya, la nuestra, sino en la tierra como planeta común donde estamos concernidos a entendernos algún día. El mundo los condena, nada nuevo bajo el sol, pero lo peor es cuando el propio gobierno de Israel los condena, ¿qué hubiera sido de cada judío hoy si a lo largo de la historia un gobierno de Israel hubiera condenado a todos aquellos que se negaron a rendirse frente a enemigos que albergaban en su interior el mismo odio que cada uno de nuestros actuales enemigos? Ah quisiera D-s que no existiera un hombre en la tierra que fuera nuestro enemigo...ese odio contiene una marca genética que pasa de padres a hijos, estaba presente cuando los pozos de agua que había abierto Avraham fueron cegados por el odio de los enemigos de Yitzjak, ese odio estaba presente en los enemigos de Gideon, y estaba presente en los enemigos de David, y lo estuvo en tiempos del imperio griego cuando los Hasmonaim tuvieron que decidir entre luchar por la libertad del pueblo judío o desaparecer como desaparecieron otros pueblos absorbidos por la apisonadora de Atenas.
Es el mismo odio irracional, monstruoso, que llevó a Roma a aplastar definitivamente el espíritu inconformista judío y a destrozar para siempre el maldito apego que tenemos los judíos por la libertad.
Ese odio ha estado presente durante siglos y está presente hoy, porque es el mismo, pero también es el mismo, nuestro afán por ser libres en nuestra propia tierra.

¿Podemos acaso imaginar que habría sido del pueblo judío si David (o tantos y tantos otros) no solo hubieran sucumbido al deseo de las naciones, sino aun peor, al de sus propios generales y gobernantes? Si David no hubiera enfrentado a aquel enemigo cruel, hoy tal vez, todos seríamos filisteos. ¿Y el mundo hubiera sido mejor? ¿se habrían acabado las guerras? No, porque la maldad del hombre no tiene que ver con la identidad individual sino con los deseos y las ideologías perversas.
Si David hubiera fracasado, hoy todos seríamos filisteos si, pero seguiríamos teniendo el mismo problema con el mundo islámico, todo sería igual excepto por un pequeño detalle, habríamos perdido para siempre el conocimiento de lo que somos, de lo que fuimos, y de lo que llegaremos a ser en el futuro.
El pueblo que jamás será contado entre las naciones, porque nuestro destino es la eternidad.

La tierra está moribunda, que no se quebrante el derecho, que se persiga la justicia porque el pueblo judío ha conocido muchos cementerios a lo largo de la historia.

Como escribiera Mariano José de Larra en "Fígaro en el cementerio" pensando en una España moribunda, acaso pueda escribirse ahora sobre un Israel rodeado de malas bestias por un lado, de peores conciencias por el otro y de malditos desmemoriados por todas partes.

Una nube sombría lo envolvió todo. Era la noche. El frío de la noche helaba mis venas. Quise salir violentamente del horrible cementerio. Quise refugiarme en mi propio corazón, lleno no ha mucho de vida, de ilusiones, de deseos.
¡Santo cielo! También otro cementerio. Mi corazón no es más que otro sepulcro. ¿Qué dice? Leamos.
¿Quién ha muerto en él? ¡Espantoso letrero! ¡Aquí yace la esperanza!
¡Silencio, silencio!


Se busca buena gente para construir un mundo
Rafael T.Perez
25 de diciembre de 2009
www.kolisraelorg.net

miércoles, 2 de diciembre de 2009

ONG a Clinton: Los asentamientos son legales





La Oficina para la Ley Constitucional Israelí, una organización no gubernamental de acción legal, le mandó, la semana pasada, una carta a la Secretaria de Estado de USA, Hillary Clinton, advirtiéndole que, al etiquetar a los asentamientos judíos en la Margen Occidental como ilegales, estaba violando el derecho internacional.
La poco conocida Convención Anglo-Estadounidense, un tratado firmado por los gobiernos de USA y Gran Bretaña en 1924, estipulaba que USA aceptaba para sí misma el Mandato para Palestina, el cual declaró a toda la Margen Occidental dentro de sus fronteras. “El tratado ha sido ocultado”, dijo Mark Kaplan, director de OFICL. “Pero si usted se fija en las deliberaciones de la Cámara [de Representantes] durante la 1ª Guerra Mundial, los miembros dicen, “Vean, hemos invertido mucho dinero en Palestina y esperamos que este tratado sea confirmado”.

Aunque el plan de partición de 1947 de las Naciones Unidas declaró a la Margen Occidental territorio árabe, las fronteras del mandato se mantienen hasta hoy. “El mandato caducó en 1948 cuando Israel logró su independencia”, dijo Kaplan. “Pero la convención Anglo-Estadounidense fue un tratado que estaba relacionado con el mandato. Los tratados mismos no prescriben, así que sus derechos continúan ad infinitum”. “El plan de partición de la ONU fue exactamente eso, un plan”, dijo el presidente de OFICL, Michael Snidecor, en una declaración. “La Asamblea General no tiene autoridad para crear países o para cambiar fronteras”.

La retórica de Clinton, de acuerdo a Kaplan, se ha convertido en cada vez más problemática. “Nuestra carta fue enviada como resultado de los muchos comentarios que han sido efectuado por la secretaria de estado”, dijo. “Es parte de un proceso en el que hemos estado involucrados durante varios meses, pero estamos acelerando las cosas por la aceleración de los recientes acontecimientos”. Pocos días después de elogiar a Israel por sus acciones “sin precedentes” en el congelamiento de la actividad en los asentamientos, Clinton volvió a enfatizar el status supuestamente ilegal de los asentamientos. “Estados Unidos cree que los asentamientos no son legítimos”, dijo. “Esa ha sido la política de nuestro gobierno durante los últimos 40 años.

Esa es la política del Presidente Obama hoy en día y continuará”. De acuerdo a Kaplan, la presencia de las FDI en la Margen Occidental ha contribuido a esta idea equivocada de actividad ilegal. “Israel eligió adoptar un política de gobierno militar en 1967, que hace que huela a ocupación, dijo Kaplan. “Y el mundo dice que es una ocupación ilegal por toda la propaganda que ha habido. La presencia de Israel en Judea y Samaria no califica como ocupación ilegal bajo el derecho internacional en razón de la Convención Anglo-Estadounidense y si se observan las convenciones de La Haya y Ginebra”.

La carta de OFICL advirtió también a Clinton que, si su oficina no cumple con los derechos civiles reconocidos en la Convención Anglo-Estadounidense, OFICL iniciará una demanda colectiva en una corte distrital de USA. El Primer Ministro Binyamin Netanyahu declaró, el miércoles pasado, un congelamiento de 10 meses en los asentamientos, pero la carta, que también fue enviada a la oficina de Netanyahu, plantea que bajo el principio legal de estoppel – que excluye a alguien de negar la verdad de un hecho que ha sido determinado en un procedimiento oficial o por un cuerpo autorizado – cualquier demanda a Israel para congelar la construcción dentro de las fronteras del mandato es ilegal bajo la ley de USA. De acuerdo a un asesor, el personal de Netanyahu está revisando los documentos y discutirá los temas antes de contestar respecto a las acciones planeadas por OFICL.

Lunes 30 noviembre 2009
Fuente: Jerusalem Post