sábado, 27 de septiembre de 2008

¿QUIÉNES SON LOS QUE MÁS HAN PERJUDICADO AL ISLAM?




El Islam es la religión que profesan cerca de mil quinientos millones de seres humanos, el Islamismo es la tendencia musulmana que tiene como objetivo la implementación del Islam y de la Shari´a en todo el orbe a través del Yihad.

El Islamismo se auto-presenta como el retorno a las fuentes del Islam, y toma como modelo de comportamiento religioso-político-militar a Muhammad y sus seguidores.

Muchos “especialistas” occidentales, que sin grandes conocimientos del árabe –o nulos-, ni del Islam, y sin haber cursado estudios en escuelas de teología musulmana, reconocidas en el mundo musulmán, presentan al Islam como una “religión de paz y de amor”.Hay discrepancia en si el Islamismo es una mala interpretación y desviación del Islam, o es realmente el auténtico Islam.
Este dilema tiene que ser dilucidado por los propios musulmanes. Pues es a ellos a quienes les incumbe la reformulación y presentación del Islam para ellos mismos y para el futuro y las generaciones venideras.

Los no-musulmanes sólo podemos analizar las acciones de los que se presentan como seguidores de Muhammad y la base teórica sobre la que dicen estar sustentados.
Se observa que son prácticamente nulos los artículos de musulmanes que llamen a una enseñanza contra la ideología del Yihad, al contrario, la mayoría de líderes religiosos instan al Yihad y ningún musulmán ha explicado como esta “pacífica” religión sigue siendo tan abiertamente mal interpretada por aquellos que son generalmente sus fieles más devotos y creyentes más fervientes.

Pero hay algunos musulmanes que valientemente cuestionan los hechos cometidos en nombre del Islam.MEMRI ha traducido del árabe al español –el 06.06.08- una serie de artículos con el título: El Islam ha sido perjudicado más por los musulmanes que por Occidente.
La reciente re-publicación de una caricatura del Profeta Muhammad por la prensa danesa y la presentación de la película del diputado holandés Geert Wilders "Fitna" han precipitado una ola de protestas musulmanas, algunos violentas, a lo largo del mundo.

Seguido a estos desarrollos, varios redactores árabes escribieron condenando las reacciones violentas, argumentando que los propios musulmanes habían cometido injusticias contra sus correligionarios y con todos los demás, dañando así el nombre del Islam.
El mayor enemigo del Islam son los propios musulmanes.

En un artículo en el diario kuwaití Al-Siyassa titulado, "Musulmanes Contra el Islam", el liberal kuwaití Dr. Ahmad Al-Baghdadi escribió:
"En la mayoría de los países alrededor del mundo, los musulmanes irrumpieron en las embajadas danesas, incendiándolas, y llamando a una prohibición en las importaciones danesas...

También han lanzado un canal de televisión por satélite y organizado varios comités e instituciones, con el solo propósito de defender al Profeta Muhammad y la religión islámica...
Han los musulmanes tomado en consideración las tremendas injusticias que ellos mismos han cometido y todavía están cometiendo contra el Islam dentro y fuera de los países islámicos.
Examinemos los problemas siguientes, que perfilaré brevemente a continuación:
¿Cuántos prisioneros están encerrados en las prisiones musulmanas por sus opiniones, ideas e identidad cultural?

¿Es en el espíritu del Islam que los musulmanes huyen de su patria a países 'heréticos' con el objeto de lograr la seguridad y vivir en dignidad?...

¿Es en el espíritu del Islam estar callado ante la tiranía de los gobernantes?

¿Es en el espíritu del Islam que una familia debería gobernar sobre un pueblo entero?

¿Es en el espíritu del Islam que algunos países musulmanes abundan en palacios magníficos mientras el 60% de su población es analfabeta?

¿Es en el espíritu del Islam hacerse el ciego a los varios canales de televisión por satélite libertinos de un billonario, cuyos programas se burlan de la religión y la moral, sólo porque este billonario también ha lanzado un canal religioso?...

La verdad es que el mayor enemigo del Islam son los propios musulmanes, porque han abandonado toda la decencia tratando con otros, así como también el coraje para oponerse a la opresión..."

¿Quién está dañando al Profeta?

En un artículo en el portal liberal Aafaq.org, el escritor egipcio Ahmad Al-Aswani coloca los crímenes cometidos por el mundo musulmán que él creyó ha dañado al Profeta Muhammad y ha desacreditado el espíritu del Islam:
"Yo no pienso que las caricaturas, libros, o películas pueden dañar a una religión o pueden afectar la fe de aquéllos que se adhieren a esta por convicción.
Los que dañan al Profeta son aquéllos que descuartizan y atentan contra inocentes por todo el mundo, desde Nueva York a Madrid, Londres, Bali, Riad y el Cairo, Kabul y Bagdad - mientras invocan a Alá y al Profeta bajo la estandarte del Yihad islámico...

Entre aquéllos que dañan al Profeta están los iguales al Jeque Yousef Al-Qaradhawi, quién incita al asesinato de niños judíos en los úteros de sus madres ( en una conferencia de 1996 a la asociación de periodistas egipcios) y a las operaciones suicidas, así como también aquéllas que causan la muerte de víctimas inocentes declarando el Yihad en Irak en el nombre de la religión y el Profeta.

Los que dañan al Profeta son aquéllos que llaman en el mundo a pasar una resolución contra el desacreditar a la religión, mientras ellos mismos denigra a otras religiones en cada rezo en las mezquitas, así como también en sus escuelas y en sus canales por satélite - y especialmente la religión de los cristianos y judíos, a quienes maldicen en cada rezo.

Cuando los países musulmanes entregaron un proyecto de esta resolución al Concejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Concejo Shura saudita objetó, ya que ultrajar a otras religiones es uno de los preceptos centrales del Islam.

Los que dañan al Profeta son como aquéllos que emitieron el fatwa que sanciona el amamantar a adultos, y el afirmar que el beber la orina del Profeta es una fuente de bendiciones - o aquéllos que permiten estudiar tales cuentos de hadas en las escuelas religiosas y universidades...
Los que dañan al Profeta son aquéllos que enseñan a los niños en las escuelas, particularmente las así llamadas escuelas islámicas, para odiar a cristianos sobre la base de que esta prohibido amarlos...

Los que dañan al Profeta son aquéllos que creen que los atributos externos tales como una barba, una mancha en la frente testificando a las genuflexiones profundas durante los rezos, un velo, o una capa son prescritas por el Islam, y también aquéllos que acusan a otros de herejía y los matan en consideración de estos atributos externos.

Los que dañan al Profeta son aquéllos que creen que la mujer es lujuria y que ella disminuye la pureza de los rezos al igual que un perro o un asno... y aquéllos que creen que a la mujer le falta inteligencia y religión, olvidándose que están hablando de una madre, una hermana, una querida, la hija o la esposa que es igual al hombre en todo aspecto.

Los que dañan al Profeta son gente como el geólogo egipcio y doctor en Filosofía Zaghlul Al-Najjar, que exige tener el conocimiento y aun al mismo tiempo considera los desastres naturales como las tormentas, erupciones volcánicas y diluvios como castigos divinos para los pecadores, y quién desacredita al Antiguo y Nuevo Testamento, haciendo creer que son fabricaciones - y todo esto en el nombre de Islam y el Profeta...

Los que dañan al Profeta son los gobernantes de los estados árabes que han hecho de sus países los últimos baluartes de la tiranía y dictadura en el mundo, y quiénes exige sumisión a los textos religiosos para justificar sus crímenes.
Los que dañan al Profeta no viven en Occidente - están entre nosotros, los musulmanes.

Son los musulmanes quiénes han formado un modelo islámico que es inherentemente terrorista, hipócrita, que niegan la vida y están sustentados por el asesinato de otros en nombre del Yihad y por ataques a la libertad de opinión bajo el pretexto de defender los principios nacionales islámicos - qué no son verdaderamente nada más que el retraso y el prejuicio fosilizado...Esto es lo que nosotros - y nadie más - hemos producido".

Actos asesinos han destruido la imagen del Islam.
Demandas similares fueron hechas por el redactor de Bahrein Abdallah Al-Ayoubi en un artículo en el diario de Bahrein Akhbar Al-Jaleej:
"... El daño a la religión musulmana no sólo ha sido causado por la publicación, en los diarios daneses, de caricaturas que desacreditan al Profeta Muhammad o por la película... producida por el diputado holandés.

Existen muchos otros, más graves, peligros a la que la religión musulmana esta expuesta.
Estos provienen de aquéllos que usan la religión como una cubierta a su conducta criminal, que ellos atribuyen a las enseñanzas de la fe islámica...

Los mandatos humanos y nobles religiosos han sido destruidos por los movimientos extremistas 'islámicos' tales como Al-Qaeda, el taliban, y otros que perpetran crímenes horrorosos contra personas inocentes en sus propios países así como también en otros países, no-musulmanes...
Cuando, actos despreciables y bajos son llevados a cabo por las sociedades y naciones musulmanas, estos causan un tremendo daño a las enseñanzas religiosas islámicas.

Esto es lo que sucedió como resultado, por ejemplo, de los crímenes del 11 de Septiembre contra los Estados Unidos, y como resultado de los ataques en Londres y Madrid que siguieron a estos.
Las naciones musulmanas deben primero y por encima de todo ser purgadas de elementos que usan al Islam y sus enseñanzas como un disfraz, presentando sus crímenes contra la humanidad como Yihad en el nombre de Alá... es inconcebible que las enseñanzas del Islam deberían justificar el asesinato de docenas, incluso miles, de personas inocentes.

Son tales injusticias que han corrompido la imagen del Islam a los ojos de los no-musulmanes ...
Las naciones musulmanas deben adoptar el idioma de la razón... para tratar con los ataques al Islam, y emprender la guerra contra el extremismo 'islámico' que ha distorsionado las enseñanzas religiosas musulmanas...

Aquéllos que dañan la religión musulmana deben ser confrontados, usando lógica legítima en lugar de la emoción; hasta ahora, las respuestas a los ataques al Islam han estado basadas no en la racionalidad sino en el patetismo.

Las reacciones exageradas a la publicación de la prensa danesa de las ofensivas caricaturas fueron manifestadas prendiéndole fuego a las representaciones diplomáticas danesas - aunque el gobierno danés no es responsable de estas caricaturas.

Tales respuestas no sólo no prevendrán daño al Islam, sino que realmente lo magnificarán..."

Fuente: Periodista Digital

domingo, 21 de septiembre de 2008

L'SHANA TOVA UMETOKA GMAR JATIMA TOVA





DESDE KOLISRAELORG OS DESEAMOS
L'SHANA TOVA UMETOKA GMAR JATIMA TOVA






sábado, 20 de septiembre de 2008

LA MANCHA...ISRAEL ADVIERTE





Por Rafael T.Perez

Cuando desees, desea mucho.
Proverbio árabe.


En estos días de revulsión ante las amenazas proferidas, por ese presidente iraní con nombre de virus, las cuales hacen un llamamiento a la destrucción del pueblo judío y a borrar al estado de Israel del mapa, podemos entender claramente el proverbio citado arriba. Cuando desees, desea mucho, y ciertamente solo alguien que carezca de visión analítica no es capaz de prever los acontecimientos que huyen de lo puramente premonitorio para abrirse camino entre lo estrictamente verificable por lo hechos actuales, cuyas acciones los avalan, y por las palabras, mediante las cuales aquellos se materializan en actos de terror.

Si Europa, por extrema cercanía, no responde con la firmeza que merecen esos llamamientos a la destrucción de Israel, Europa tendrá que hacer frente y no tardando mucho a unas amenazas dirigidas contra ella por la misma causa que se esgrime para reclamar la destrucción del pueblo judío en Israel y la eliminación de este como estado de derecho. De paso a ver si los naturei karta se enteran de una vez que el estado de Israel actual no es un estado mesiánico ni cumple hoy ninguna expectativa profética sino que responde y es el resultado de apelar al derecho de retorno a la misma tierra de la que fue expulsado el pueblo judío en el año 135 E.C.

La sola existencia del Estado de Israel es pues un derecho legítimo, la recuperación de la herencia de la tierra, de una tierra que durante dos mil años nadie reclamó para sí pero todos la poseyeron por turnos y que en todo ese largo periodo de exilio no hubo jamás ni se estableció nunca un pueblo conocido hoy como "palestino".

Pero como dice el proverbio; cuando desees, desea mucho.
¿Imaginan si el pueblo judío no hubiera regresado a Israel en los años precedentes? sin duda hoy Jerusalem no pasaría de ser una cloaca más en una ciudad más de las muchas que ocupan el ancho y árido espacio del desierto donde los reinos del chacal y del coyote tienen su imperio de sangre.

Y si esto hubiera sido así, y merced a los acontecimientos del presente no hay lugar para la duda, ningún musulmán habría reclamado un solo centímetro de la tierra de Israel. Ni siquiera se habrían acordado de Jerusalem y lo que es más probable, la inmensa mayoría ni sabrían donde ubicarla en el mapa.
Pero como decía Cicerón - Veritas odium parit - La verdad engendra el odio, llegó la verdad a la tierra de Israel y con ella surgió el odio entre las arenas de las secas y convulsas dunas de ese océano de polvo y fuego.

Esta es la condición de quienes detestan confrontarse con la verdad, su condición es el odio porque esa verdad les denuncia a la cara. Y es así de tal manera que si Israel fuera un árbol frondoso (y lo es) el único árbol que ofreciera sombra en todo ese desierto polvoriento y muerto, llegarían desde todas las naciones que habitan el oriente medio amparadas a la sombra de la media luna dispuestos a talarlo porque no pueden soportar que haya un solo árbol allí en medio de ellos, pues se apedrea a los árboles que dan fruto, como decía el poeta, ¿quién del árbol seco hace caso?. Cuando Israel era un árbol seco nadie procuro revivirlo y dar vigor a sus raíces para que brotara una nueva savia que transformara sus quebradas ramas en brazos robustos llenos de verdes hojas y codiciables frutos.



Decimos que el saber y la razón hablan pero la ignorancia y el error gritan y es en estos días cuando la ignorancia y el error han gritado hasta la afonía, clamar porque toda una nación sea borrada del mapa, no solo es el clamor de un ignorante sino lo que es peor, de un ignorante peligroso y Europa y todo occidente deberían haber aprendido la lección que le aporta la historia, porque o hacen frente ahora al grito de muerte a los judíos o una vez más tendremos que decir junto a Matt Artson que la ignorancia puede ser curada pero la estupidez es eterna ¿por cuál optas tu, Europa, por ser ignorante o por estúpida?.

La ignorancia de quienes proclaman la destrucción del pueblo judío y de Israel es ya más que evidente, incontrovertible, el error radica en la forma de solución a todos los males del mundo que estos criminales ofrecen, de siglo en siglo... destruir a los judíos, y están convencidos de que con el exterminio total del pueblo judío todos estos problemas desaparecerían para siempre. Sin embargo vuelven a bañarse en las mismas pozas del lodo del error y a exudar la misma ignorancia por todos sus poros.

Cuando la peste asolaba Europa, los europeos creyeron que los culpables habían sido los judíos, ¡estúpidos! pues en lugar de combatir a la peste creyeron que exterminando a las comunidades judías acabarían con la plaga, pero una vez más se equivocaron y solo cuando reconocieron la causa es que hicieron frente a la plaga, y así reconocida es que pudieron combatirla y vencerla. Son cientos y miles los ejemplos que la historia nos proporciona y de todos ellos extraemos la misma conclusión, que la estupidez es eterna.

Israel lo viene advirtiendo, también no son pocas las voces que lo advertimos desde hace tiempo y no somos escuchados, es un principio antiguo que quien daña a Israel es como si se metiera un dedo en el ojo, pues todo lo que le ocurra a Israel, siempre, termina por alcanzar al causante del mal y al que guardo el silencio de los europeos.


Cada vez es más notorio cuáles son las únicas y verdaderas intenciones del mundo islámico, movidos por su odio irracional a los judíos, se han convertido en la plaga del presente siglo, pues si para los musulmanes, Israel es una mancha entre las naciones islámicas, no debemos dudar de que destruido Israel y limpiada esa mancha, las naciones islámicas se dirigirán hacia occidente, hacia Europa y proclamarán que Europa es una mancha en el mundo islámico, porque como dice el proverbio árabe Cuando desees, desea mucho.

Rafael T.Perez
http://www.kolisraelorg.net/

LAS NUEVAS INVERSIONES ÁRABES EN OCCIDENTE





Por George Chaya


El cambio radical que ha supuesto la posibilidad de que Estados Unidos extraiga los 10.400.000.000 barriles de petróleo que posee bajo su subsuelo, mas los 86.000 – 10 veces el petróleo que los americanos consumen en un año -- que el Servicio de Explotación Mineral dice que hay bajo sus costas, ha marcado un antes y un después este verano en los precios del crudo. Siempre que Obama o McCain cumplan su promesa electoral, el verano de 2008 puede haber abierto la puerta a que por primera vez, una democracia occidental estable controle una de las mayores reservas del planeta. Y las consecuencias deberían alegrarnos.

Lo que debería preocuparnos ya es a dónde ha ido el dinero fruto del reciente alza de los precios del crudo este verano, que en palabras de un economista al Wall Street Journal es "la mayor transferencia de riqueza que el mundo ha conocido hasta ahora." Los ingresos de los productores del Golfo se han duplicado de golpe, dando a las naciones de la región centenares de miles de millones de dólares con los que jugar.

¿De cuánto hablamos? Las monarquías árabes o sus sucedáneos (Irán, Libia) son opacas, pero Brad Setser, del Council on Foreign Relations, estima que hablamos de 1,5 trillones de dólares. La pregunta de qué se hace con ese dinero dista por tanto de ser trivial, y a sabiendas de la naturaleza de estos estados, las consecuencias que puede acarrear este dineral para Occidente deberían hacernos temblar.

¿A qué juegan con ese dinero? Además de casos como el Irán con Hezbolá o los saudíes con Al Qaeda, a adquirir bonos a través de intermediarios financieros europeos y a desactivar su mala imagen a través de las relaciones públicas. Arabia Saudí, por ejemplo, prometía 500 millones de dólares para el Programa Mundial de Alimentos. No es tanta generosidad como salta a la vista: dentro de que las promesas de los países árabes siempre llegan con mayor facilidad que las donaciones reales y que muchos miembros de la Liga Árabe tienen aún por honrar sus promesas, el Sunday Times londinense informaba de que el difunto monarca saudí Fahd gastó alrededor de la mitad de ese importe (250 millones de dólares) en "renovar" su Palacio de Mar Mar (Marbella, España). Funcionarios americanos están seguros de que Fahd y su séquito habrían gastado 2.000 millones de dólares, cuatro veces más que sus donaciones al hambre en el mundo.

Los recientes casos simpáticos, como la compra del Manchester City por parte de Abú Dhabi, constituyen solo la cara agradable de este problema. El motivo de que el reciente alza del crudo suponga una amenaza para la seguridad nacional de los países occidentales no es otro que el hecho de que la forma más constante de “generosidad” árabe viene siendo desde los 70 la financiación al jihadismo, a través de una red global de distribución de madrazas, mezquitas, organizaciones humanitarias fachada y activismo anti-israelí (y cada vez más, anti-cristiano). Según una fuente solvente, solamente Arabia Saudí habría gastado ya en esto 75.000.000.000 dólares.

En la actualidad ha surgido además una nueva tendencia, la llamada "jihad residente". En esta variante, uno de los ricos fondos soberanos de inversión árabes, a través de alguna filial europea, se hace con el control de alguna empresa interesante para el avance de sus intereses, medios de comunicación preferentemente. El gobierno alemán plagiaba recientemente la ley norteamericana que impide que firmas extranjeras adquieran paquetes de acciones sustanciales de grupos de comunicación, con el fin de disuadir el inusitado interés que las cadenas alemanas parecen haber despertado a los fondos árabes soberanos. El gobierno austríaco se dispone a hacer lo propio, e Italia está evaluando la posibilidad de que sus leyes de contenidos no sean lo bastante estrictas como para servir de ayuda. La industria del entretenimiento sin embargo está completamente expuesta, en especial el cine.

La financiación saudí de los últimos años a la Meca del cine dio lugar por ejemplo a la película reciente "El Reino". La cinta suscitó todo tipo de críticas por el descarado intento por parte de uno de los países más represores del planeta por venderse como firme colaborador de Estados Unidos tras el 11 de Septiembre y por su ausencia de fidelidad a la realidad; sin ir más lejos, la protagonista se paseaba con un atuendo tal que de haber estado realmente en Ryadh, habría acabado encerrada por la policía religiosa, y con suerte solo eso.

Que los productores árabes de petróleo persiguen agendas propias con dinero occidental no debe sorprender ni escandalizar a nadie. Pero la histórica transferencia reciente a las naciones más cuestionables del mundo debería suscitar preocupación, no sonrisas. Hacer frente a este problema implicará un compromiso general y serio más firme que comparecer ante los medios cada cierto tiempo para declamar los valores universales de diálogo, hermandad y amor universal a Naciones Unidas.


George Chaya es licenciado en Derecho y Ciencias Sociales y analista en geopolítica y Oriente Medio. Asesora a varios gobiernos de América Latina en materia de Oriente Medio, y dirige la oficina de prensa del Consejo Libanés de la Revolución de los Cedros.

Fuente: GEES

sábado, 13 de septiembre de 2008

Aprenda a discutir con su cuñado progre






APRENDA A DISCUTIR CON SU CUÑADO PROGRE

Por Pablo Molina

Nadie elige a su familia, entendida ésta como la línea consanguínea que discurre a través del árbol genealógico de cada cual. La familia política, en cambio, es fruto de una decisión individual: uno escoge a la pareja y la pareja viene con toda la parentela. Así son las cosas, y así hay que aceptarlas.


Hay una ley de la antropología, tan poco estudiada como inexorable, que reza: "No importa lo decente que sea tu cónyuge: siempre tendrás un cuñado o cuñada progre". Así es.
Que levante el pubis quien no se vea obligado periódicamente a compartir mesa y mantel con un pariente político que atesora en su personalidad uno o varios de los rasgos típicos del progresista ibérico.

El cuñado progre habla mucho. De hecho, su mayor afición es monopolizar las conversaciones familiares de sobremesa para ilustrar al resto de comensales, a los que considera unos facinerosos, sobre las virtudes del progresismo en cualquier ámbito. Tiene también cierta tendencia a incluir entre el fárrago de su discurso algunas apreciaciones de carácter personal que sabe irritan particularmente a alguno de los presentes.

Por ejemplo, si el cuñado progresista sabe que eres católico practicante, hará abundantes observaciones sobre los graves crímenes cometidos por la Iglesia Católica a lo largo de su existencia, o sobre la gran hipocresía de los que se declaran católicos y no observan milimétricamente todas y cada una de las enseñanzas del Magisterio, interpretadas, eso sí, a la luz de la estupidez pseudofilosófica del progresismo posconciliar (los progres flipan con el Vaticano II).

Así, el cuñado progre exige que todos los que se declaran católicos entreguen sus bienes a los pobres (mejor a una ONG de izquierdas, que los reparte mejor) y se vayan a orar a una cueva. Todo lo demás constituye, a sus cortas luces, una traición al mensaje de Jesucristo, que parece conocer como si hubiera sido el más fiel escudero del Hijo o dedicado largos años al estudio de los textos sagrados. Quien proclamó un día que la ignorancia es osada tenía, con toda seguridad, un cuñado progre. Por otra parte, a estos torquemadas de todo a cien no les provoca ningún sarpullido moral el hecho de que los grandes líderes progresistas, que dicen luchar por un mundo más justo, al contrario que los católicos farsantes, naden en la abundancia, mientras las víctimas de su saqueo deben financiar su vida de lujo y aguantar sus filípicas con resignación, en este caso sí, exquisitamente cristiana.

Los cuñados progres sienten una especial predilección por la geopolítica, ciencia que parecen dominar como si hubieran estado dirigiendo por largas décadas la escuela diplomática de una gran potencia.
En realidad, sus apreciaciones en este terreno son igual de absurdas que el resto de las que atesora, pero ante personas poco interesadas en la política internacional quedan como grandes expertos en la materia, cuya opinión hay que escuchar devotamente para formarse una idea cabal del funcionamiento del mundo.

Mas el relativismo que impregna el –llamémoslo así– pensamiento progresista se muestra en todo su esplendor cuando el objeto de análisis son los regímenes marxistas. Según nuestro querido cuñado, es cierto que el socialismo ha provocado algunos perjuicios concretos a ciertas capas de la población (esta panda suele despachar así, tan ricamente, el asesinato de cien millones de seres humanos), pero en cambio la gente es más feliz bajo una dictadura socialista que en el odioso sistema capitalista. Gracias a la igualdad, claro. En efecto, bajo el socialismo todo el mundo es igual de miserable y oprimido; salvo los jerarcas del Partido, detalle que nuestro cuñadito suele obviar o dejar correr.

A otra cosa. La religión islámica es, para el cuñado progre, un tesoro de ricas enseñanzas del que los españoles nos vimos privados por culpa de los Reyes Católicos, esa pareja de franquistas, como atestigua su escudo, con el yugo y las flechas.

Las hipótesis cuñadescas sobre las bondades del socialismo y el Islam tienen en cambio una debilidad que usted, apreciado lector, puede explotar la próxima vez que el tema se suscite en la mesa (y se suscitará, no lo dude), planteándole a algo parecido a esto:
Y entonces, querido cuñado, si el socialismo y el Islam son fuente de alegría, riqueza espiritual y bienestar, el hecho de que los cubanos y los musulmanes huyan de sus países y se dirijan a Europa y Estados Unidos jugándose la vida, y en muchos casos perdiéndola, ¿es cosa de las corrientes oceánicas o quizá, sólo quizá, es que están hasta los huevos de socialismo e islamismo?

Lo único que acertará a decir su contrincante, seguramente entre abundantes espumarajos, es que usted es un facha sin remisión. Entonces... "Su Señoría, no hay más preguntas", uno a cero y a disfrutar del gin-tonic, que es de lo que se trata. Le aseguro que ese domingo el cocido le va a sentar mejor que nunca.

Fuente:
Libertad Digital.com